parallax background

Âsanas

01/03/2018
Mi visión del Yoga
01/04/2018

Las âsanas o posturas de Yoga son posiblemente la parte más conocida del Yoga en Occidente actualmente. Sin embargo como ocurre con la punta de un iceberg no son mas que un porcentaje ínfimo de su práctica y enseñanza.

Es cierto que para un gran número de personas supone el primer contacto con esta sabiduría milenaria que es el Yoga, y es que, posiblemente sean una de las formas más directas y valiosas de conexión que tenemos con nuestro cuerpo. Tu eliges: puedes quedarte en esa capa superficial en la que se contempla la práctica física como principio y fin o puedes poco a poco aprender a escucharte y sentirte con mayor sensibilidad. Aprender a observar la conexión directa que existe entre el cuerpo y la mente y llegar a experimentar que somos una unidad mucho más inmensa y fascinante de lo que creías. Comienzas a acercarte a cada postura con mayor profundidad, dedicación, sensibilidad y presencia. Y es así como la práctica de âsana se convierte en mucho más que una práctica física. De hecho sólo esto es en realidad práctica de âsana. ¡Si! obtenemos muchos beneficios a nivel físico: aumento o recuperación de la salud y equilibro del cuerpo, nos ayuda también a calmar y equilibrar nuestra mente y mucho más. Todos ellos son en realidad "efectos secundarios" asociados a la transformación inherente que ocurre con la entrega a una práctica genuina, que nos lleva a "desempañar" nuestra visión. Esa mirada traslúcida, más amable nos conecta con nuestro cuerpo, con nuestra vida, con la vida desde un lugar de agradecimiento, de amor incondicional: ha empezado el proceso de DESPERTAR a nuestra realidad inherente.

La práctica de âsana nos permite recordar que el cuerpo es una puerta a través de la cual la consciencia puede acceder a la magia y creatividad infinitas del eterno presente.